En el post sobre cómo fue escribir dos novelas cortas en un mes (resumen: estresante) mencioné un par de términos respecto a cómo se podía enfocar el proceso de escritura. Señalé que estaban los escritores brújula y expliqué un poco por encima cómo eran. Este artículo será para elaborar un poco más ambos términos. Así que sin más dilación...
En qué se diferencian
La diferencia elemental es el tiempo que dedican a preparar el escribir algo (un relato corto, una novela, una saga... Da igual el qué). Y qué hacen durante ese tiempo.
El escritor brújula no dedica mucho tiempo a la preparación. Es más de lanzarse de cabeza a la historia y descubrirla a medida que la escribe.
El escritor mapa prepara de antemano todo lo que va a necesitar. Hará un resumen de la historia, fichas de los personajes, escaletas de las escenas... De manera que cuando se ponga a escribir ya sabrá todo lo que va a suceder.
Pros
El pro del escritor brújula es su flexibilidad. Si en un momento dado la historia sugiere que hay una forma mejor de resolver las cosas, el escritor se puede adaptar a ella. o si un personaje cambia de una manera inesperada (después de todo, los personajes y las historias peuden cobrar vida propia). También, al descubrir la historia al tiempo que la escribe, puede ver si algún momento resulta demasiado lento o aburrido y eliminarlo sin que eso le trastoque el plan (¡no hay plan!).
El pro del escritor mapa es que ya tiene todo calculado de antemano, así que no se bloqueará. La historia ya está hecha y sólo queda escribirla con un narrador (que habrá elegido de antemano, por supuesto). Tiene más control sobre los personajes, de manera que no se verá encerrado en un punto argumental sin saber cómo actuarán o cómo resolverlo.
Contras
La contra del escritor brújula radica en que no tiene un plan, obviamente ni siquiera un plan de emergencia. Si se bloquea, es muy posible que tarde en dar con una solución (si es que llega a encontrarla). Y a veces lo que los personajes o la historia sugieren no resulta ser lo mejor desde el punto de vista del lector. Hace falta cierta habilidad (o instinto) para saber qué cosas puede aceptar un lector como válidas y cuáles no.
La contra del escritor mapa en su inflexibilidad. El plan ya está determinado de antemano y no se saldrá de él. Eso significa que si alguna parte del plan es endeble, o no fuese a calar bien entre el público, entonces se quedará así. modificarlo sería demasiado costoso (ya que supondría cambiar todo lo que suceda a partir de ese punto casi desde cero).
¿Cuál es mejor?
Sinceramente, ninguno. O, mejor dicho, ninguno llevado al extremo. Apenas hay escritores que lleven una de estas dos filosofías hasta sus últimas consecuencias. El escritor más brújula sigue teniendo un poco de planificación (por mínima que sea) y el escritor más mapa sigue dejándose un cierto espacio de improvisación si ve que la historia lo requiere.
Eso no ha respondido nada
No, no lo ha hecho, ¿verdad? Es cierto. Pero la realidad es que no hay una respuesta universal. El truco es único para cada persona; todos tienen que encontrar su equilibrio entre mapa y brújula, y recordar que ambos son sólo extremos. Y los extremos no son buenos.
Hay gente que puede lanzarse a escribir una novela sin saber cómo se desarrollará, pero teniendo muy claro cómo son los personajes. Y al revés, puede que haya quien tenga perfectamente claro cómo será la historia y deja que los personajes sean moldeados por esta. ¿Son mapas? ¿Son brújulas? Lo cierto es que tienen un poco de ambos.
Es importante conocer ambas ténicas y probarlas, para saber qué es lo que funciona. Pero lo que le funciona a una persona no tiene por qué funcionarle a otra. Es mejor consejo que se puede dar al respecto es descubrirlo por uno mismo, saber en qué aspectos se es un escritor mapa (necesita tener algo preparado de antemano) y en cuáles se es un escritor brújula (se descubre a medida que lo escribe).
En realidad ni siquiera marca la diferencia a la hora de cuánto lleva el escribir algo. El escritor brújula apenas invertirá tiempo en la preparación, pero todo ese tiempo lo invertirá luego enl a revisión. Las revisiones de un escritor brújula son mucho más trabajosas; lo cual es obvio: hay mucho por pulir. Al mismo tiempo, un escritor mapa tendrá más trabajo de preparación, pero muy poco de revisión, ya que cada elemento ha sido estudiado de antemano y se sabe cómo encaja con los demás.
En resumidas cuentas: el consejo definitivo es experimentar. Probar cada elemento de ambos extremos. A lo mejor ayuda el tener los personajes detallados, a lo mejor se prefiere dejarlos como tablas en blanco para que les dé forma la historia. Pero sólo hay un modo de descubrirlo.
Experimentar.
En qué se diferencian
La diferencia elemental es el tiempo que dedican a preparar el escribir algo (un relato corto, una novela, una saga... Da igual el qué). Y qué hacen durante ese tiempo.
El escritor brújula no dedica mucho tiempo a la preparación. Es más de lanzarse de cabeza a la historia y descubrirla a medida que la escribe.
El escritor mapa prepara de antemano todo lo que va a necesitar. Hará un resumen de la historia, fichas de los personajes, escaletas de las escenas... De manera que cuando se ponga a escribir ya sabrá todo lo que va a suceder.
Pros
El pro del escritor brújula es su flexibilidad. Si en un momento dado la historia sugiere que hay una forma mejor de resolver las cosas, el escritor se puede adaptar a ella. o si un personaje cambia de una manera inesperada (después de todo, los personajes y las historias peuden cobrar vida propia). También, al descubrir la historia al tiempo que la escribe, puede ver si algún momento resulta demasiado lento o aburrido y eliminarlo sin que eso le trastoque el plan (¡no hay plan!).
El pro del escritor mapa es que ya tiene todo calculado de antemano, así que no se bloqueará. La historia ya está hecha y sólo queda escribirla con un narrador (que habrá elegido de antemano, por supuesto). Tiene más control sobre los personajes, de manera que no se verá encerrado en un punto argumental sin saber cómo actuarán o cómo resolverlo.
Contras
La contra del escritor brújula radica en que no tiene un plan, obviamente ni siquiera un plan de emergencia. Si se bloquea, es muy posible que tarde en dar con una solución (si es que llega a encontrarla). Y a veces lo que los personajes o la historia sugieren no resulta ser lo mejor desde el punto de vista del lector. Hace falta cierta habilidad (o instinto) para saber qué cosas puede aceptar un lector como válidas y cuáles no.
La contra del escritor mapa en su inflexibilidad. El plan ya está determinado de antemano y no se saldrá de él. Eso significa que si alguna parte del plan es endeble, o no fuese a calar bien entre el público, entonces se quedará así. modificarlo sería demasiado costoso (ya que supondría cambiar todo lo que suceda a partir de ese punto casi desde cero).
¿Cuál es mejor?
Sinceramente, ninguno. O, mejor dicho, ninguno llevado al extremo. Apenas hay escritores que lleven una de estas dos filosofías hasta sus últimas consecuencias. El escritor más brújula sigue teniendo un poco de planificación (por mínima que sea) y el escritor más mapa sigue dejándose un cierto espacio de improvisación si ve que la historia lo requiere.
Eso no ha respondido nada
No, no lo ha hecho, ¿verdad? Es cierto. Pero la realidad es que no hay una respuesta universal. El truco es único para cada persona; todos tienen que encontrar su equilibrio entre mapa y brújula, y recordar que ambos son sólo extremos. Y los extremos no son buenos.
Hay gente que puede lanzarse a escribir una novela sin saber cómo se desarrollará, pero teniendo muy claro cómo son los personajes. Y al revés, puede que haya quien tenga perfectamente claro cómo será la historia y deja que los personajes sean moldeados por esta. ¿Son mapas? ¿Son brújulas? Lo cierto es que tienen un poco de ambos.
Es importante conocer ambas ténicas y probarlas, para saber qué es lo que funciona. Pero lo que le funciona a una persona no tiene por qué funcionarle a otra. Es mejor consejo que se puede dar al respecto es descubrirlo por uno mismo, saber en qué aspectos se es un escritor mapa (necesita tener algo preparado de antemano) y en cuáles se es un escritor brújula (se descubre a medida que lo escribe).
En realidad ni siquiera marca la diferencia a la hora de cuánto lleva el escribir algo. El escritor brújula apenas invertirá tiempo en la preparación, pero todo ese tiempo lo invertirá luego enl a revisión. Las revisiones de un escritor brújula son mucho más trabajosas; lo cual es obvio: hay mucho por pulir. Al mismo tiempo, un escritor mapa tendrá más trabajo de preparación, pero muy poco de revisión, ya que cada elemento ha sido estudiado de antemano y se sabe cómo encaja con los demás.
En resumidas cuentas: el consejo definitivo es experimentar. Probar cada elemento de ambos extremos. A lo mejor ayuda el tener los personajes detallados, a lo mejor se prefiere dejarlos como tablas en blanco para que les dé forma la historia. Pero sólo hay un modo de descubrirlo.
Experimentar.
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